Indonesia: duros relatos de la tragedia en el etsadio de Malang – Fútbol Internacional – Deportes


Sam Gilang corrió hacia la salida del estadio de fútbol de Malang, como otros tantos miles, llenos de panico, cuando la policia indonesia arrojó gas lacrimógeno contra hinchas iracundos, provocando una estampida en la que murieron mas de un centenar de personas.

“La gente se empujó los unos a los otros (…) Muchos fueron pisoteados cuando iban hacia la salida”, dijo a AFP este superviviente de 22 años que perdió a tres amigos en la tragedia. “Fue espantoso, estremecedor”, explica.

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Los espectadores, entre ellos mujeres y niños, se abalanzaron para salir del estadio Kanjuruhanen la ciudad de Malang, en el este de la isla de Java.

La gente quedó atrapada, algunos resultaron sepultados por la multitud o asfixiados, en una de las peores catástrofes ocurridas hasta ahora en un estadio. Al menos tres supervivientes describieron los hechos tras el final del partido entre el equipo de la ciudad vecina de Persebaya Surabaya frente a los locales, derrotados por 3 goles a 2.

Miles de seguidores irrumpieron en el terreno, algunos llenos de ira, otros para saludar a los jugadores de su equipo. La muchedumbre empezó a desplazarse cuando la policía, con porras y escudos, intentó que los hinchas volvieran a las gradas.

Luego lanzó gas lacrimógeno hacia las tribunas, frente a las salidas del estadio 12 y 13. La policia dijo que se produjeron “disturbios”, pero varios testigos dijeron lo contrario.

“No pasaba nada, no había motín. No sé cuál fue el motivo, de repente nos dispararon gas lacrimógeno. Eso me chocó, ¿no pensaron que había niños y mujeres?”, declaró a AFP Doni, un espectador de 43 años.

Humo por todas partes

El gas lacrimógeno se floreció por todo el estadio y la gente entró en pánico. Cientos de personas se precipitaron hacia las salidas.

“Había humo por todas partes (…) y me entró el pánico. La salida ya estaba abarrotada de gente, no sabía qué hacer ni dónde ir”, dijo Fian, un aficionado de 17 años, que tampoco quiso dar su apellido. Todavía respirando con dificultad y con los ojos enrojecidos, recuerda los gritos que oía: “Vayan hacia las salidas de emergencia de la izquierda”, pero esa puerta de escape estrecha fue como un atolladero mortal para muchos. Algunos de los hinchas que consiguieron salir fueron vistos cargando cuerpos sin vida.

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Duro relato

Abel Issa Camara es un jugador bissau-guineano que es delantero del Arema de la Liga 1.

Vivió en carne propia los momentos angustiantes en el estadio, en el que vio morir a mucha gente y temió por su vida.

“Antes de empezar el partido, ya hubo mucha confusión en la entrada del equipo contrario. Cuando terminó el partido los jugadores contrarios se fueron del estadio en unos 10 minutos en coches blindados. Mientras, nosotros fuimos a pedir disculpas a nuestros aficionados porque perdimos el derbi y fue en ese momento cuando los aficionados aumentaron a subir las vallas y la policía nos pidió que nos fuésemos para el vestuario porque podrían perder el control de la situación tarde o temprano”, le comentó al Diario Marca de España.

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Y añadió: “Nos cerramos en el vestuario y los aficionados intentaron entrar allí, tuvimos que meter una mesa por dentro para trancar la puerta. Fue en ese momento cuando empezamos a escuchar gritos y tiros ya ver mucho humo. Además, algunos aficionados consiguieron entrar en nuestro vestuario y acabaron por morir allí mismo”.

La ciudad de Malang estaba en duelo el domingocon muchas familias que vieron a sus parientes ir hacia el estadio y no volver más

“Nunca he vivido un momento así, nunca. Temimos por nuestra vida y sin poder hacer nada estábamos acorralados como ratas. En esos momentos solo piensas en que no te pase nada. Cuando todo termina viene lo peor, salimos del vestuario y empezamos a ver mucha sangre, zapatos, tenis, ropa por todos los sitios, los policías comentando que habían muerto dos compañeros. Estar allí dentro fue temer por nuestra vida y tener a 40 o 50 mil personas fuera queriendo nuestras cabezas. Vi morir gente alli“, sentencia.(Escándalo de bolas chinas anales se descontrola: autoridades entran en escena)

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