Denuncian vertido de amoniaco en Bulo Bulo

El senador Oscar Ortiz del Movimiento Demócrata Social (MDS) denunció la aparición de nuevas pruebas que muestran un presunto encubrimiento desde esferas gubernamentales del MAS a una contaminación por el vertido de químicos en el arroyo Muñecas, en la zona de influencia de la planta de urea y amoniaco de Bulo Bulo, Cochabamba.

En un audio de la sesión del Concejo Municipal de Entre Ríos del 17 de mayo de este año, se escucha al subalcalde de Bulo Bulo, Germán Soñagua, informar que ha sido encomendado para hacer un seguimiento al caso.

“Necesitamos el cumplimiento del plan ambiental porque ha habido esa muerte de pescado. Tengo entendido que hay técnicos también de Medio Ambiente, entonces deberían estar sobre este asunto dando informe a esta sesión. (…) Nosotros como autoridades tanto sindicales como cívicas estamos tratando de que esto no salga a la luz pública, pero si no hay atención ¿qué vamos a hacer? Vamos a sobrepasar de nosotros y no quisiéramos que después nos culpen a nosotros”, se escucha decir al representante municipal.

“El buscar tapar un escándalo como este, con contaminación que afecta a pobladores del lugar y que tiene un serio impacto sobre la fauna y el medio ambiente, muestra una actitud absolutamente irresponsable de las autoridades de YPFB, que además viola todas las normas medioambientales que debe cumplir una planta industrial”, acusó el senador Ortiz.

FUGA DE AMONIACO

Todavía se siente el olor fétido proveniente de los restos de una vaca que murió el 7 de mayo, el mismo día en que se informó de la fuga de amoniaco en la planta de urea. La única explicación que encuentra Elena Tapia, su propietaria, es que el animal pereció luego de beber el agua contaminada del arroyo Muñecas, que atraviesa su parcela, según una publicación de Los Tiempos.

Este animal es el último de al menos 20 reses que murieron desde 2016 a raíz de la contaminación generada por el desecho de residuos de la planta de urea y amoniaco. La muerte y posterior desaparición de los peces de este arroyo son otra prueba de la contaminación.

Tapia forma parte de la Comunidad 23 de Marzo, vecina al complejo petroquímico. En sus predios, a unos 15 metros del arroyo, se encuentran los restos del animal, y eso le lleva a pensar que su vaca, que le daba más de 7 litros de leche por día, murió luego por beber agua contaminada.

Esta mujer asegura que el problema es recurrente desde 2016, y que provocó la muerte de otras nueve vacas y la desaparición de los peces del riachuelo de donde se alimentaba diariamente.

Aunque Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), a través de un comunicado divulgado el martes, desestimó riesgos ambientales en las aguas del arroyo Muñecas, así como en la flora y fauna de la zona, Los Tiempos constató que los pobladores sufren dolores de estómago y diarrea provocados por beber dicha agua. Por ese motivo, ningún comunario utiliza el arroyo para bañarse o lavar ropa, como antes lo hacía.

Además, la misma empresa estatal se vio obligada a reponer algunas cabezas de ganado que murieron en la zona.